Para cualquier chica cumplir años es el evento más especial del año. Sueñan con compartir su día con sus amigos y seres queridos. Pero, ¿te imaginas cumplir años y que alguien a quien amas mucho arruine por completo tu día e incluso tu vida? Conoce la historia de esta pobre chica.

Kelsey Frederick es la típica adolescente, ansiosa por cumplir 13 años. Sus padres, Schaffen y Christin, aunque estaban divorciados, pretendían que su hija disfrutara de un cumpleaños inolvidable.

Christin y su hija tienen una relación especial, pasan horas juntas como las mejores amigas. Por ello, la mujer quiso complacer a su pequeña adolescente con lo que ella quisiera de regalo de cumpleaños. A lo que Kelsey respondió: “Mamá, quiero que me hagas unas mechas por mi cumpleaños”.

Aunque la petición sorprendió a Christin, aceptó.

Para cuando llegó el tan esperado día, madre e hija tuvieron un momento inolvidable en el salón de belleza. Kelsey no solo tendría sus tan deseadas mechas rubias, sino que disfrutaría un relajante masaje, manicura y pedicura.

Después de pasar algún tiempo en el salón de belleza, Kelsey salió con un cambio de look que la haría lucir aún más hermosa.

La cumpleañera pasó unos días en casa de su padre Schaffen, pero su madre Christin tenía un mal presentimiento por cómo habría reaccionado su exesposo.

Cuando Kelsey finalmente llegó a casa de su madre, ésta no pudo reconocer a su propia hija.

La cara de Kelsey estaba roja e hinchada de tanto llorar, y además se notaba que algo le había sucedido a su cabello.

Su hija había regresado a casa sin sus costosas luces y sus hermosas y largas mechas rubias.

Su regalo de cumpleaños había desaparecido y sus mechones fueron destrozados en algún momento del fin de semana.

Christin no podía creer lo que le había pasado a su hija y decidió enfrentar a su exesposo. Pero la respuesta que recibió de él es que fue un castigo para evitar malos comportamientos y rebeldías a futuro.

Para drenar un poco su frustración, Christin publicó lo siguiente en Facebook: “Así lucía mi hija el domingo cuando la llevé a casa de su padre, y las otras dos fotografías es como ella regresó… y todo eso tan solo por haber puesto mechas rubias el día de su cumpleaños”.

Pero Christin no pensó que su publicación se volviera viral. La indignación fue tal que surgieron diversas manifestaciones en contra del Schaffen y su nueva pareja, tildándolos de “ridículos” y “asquerosos”.

Esta historia realmente nos ha consternado. Ninguna persona merece ser humillada de esta manera por nadie.

Cuéntanos, ¿qué te pareció la historia de Kelsey? No olvides compartir.