¿Sabías que se cumplieron ya sesenta años desde que el primer perro llegó al espacio? ¿Sabes quien es? Pues si no lo sabías hoy tendremos la oportunidad de hablarte un poco sobre este cachorro y el gran logro que pudo realizar.

Después de que hayas terminado de mirar todo esta información podrás conocer un poco más sobre este cachorro y todo sobre este suceso. ¿Quieres conocer todos los detalles? Mira hasta el final … y no olvides contarnos tu opinión en los comentarios.

Laika primer perro en llegar al espacio.

“Le pedí que nos perdonara y hasta lloré cuando la acaricié por última vez”, dijo la bióloga rusa Adilya Kotovskaya, de noventa años, recordando el día en que saludó a Laika por última vez antes de enviarla al espacio.

El perro callejero llamado Laika se registra en la historia como el primer ser viviente que dejó la atmósfera de la Tierra y emprendió un viaje sin retorno. Después del vuelo, Laika fue vista como un héroe, pero había una mentira oscura detrás de su historia.

La Unión Soviética envió al perro al espacio en un satélite el tres de noviembre de mil novecientos cincuenta y siete, hace sesenta años.

Siguió al primer lanzamiento del satélite Sputnik a principios de ese año. Pero las cosas no salieron exactamente según lo planeado y el perro solo pudo sobrevivir unas horas, volando alrededor de la Tierra nueve veces.

“Esas nueve órbitas de la Tierra hicieron de Laika el primer cosmonauta del mundo, sacrificado por el éxito de futuras misiones espaciales”, dijo Kotovskaya.

La Unión Soviética había lanzado muchos buenos perros al espacio exterior antes, pero Laika se convirtió en una sensación global porque fue la primera en ingresar a la órbita baja de la Tierra.

“Ahora era el momento de enviar uno al espacio”, dijo Adilya. El programa espacial de la Unión Soviética eligió a Laika porque el mutt se ajustaba a todos los requisitos del perronauta soviético.

Ella tenía tres años de edad y fue un perro encontrado en las calles de Moscú. El programa espacial de la Unión Soviética eligió a las hembras porque se pensaba que eran menos temperamentales que los perros machos.

Los ingenieros que sellaron a Laika en una cápsula espacial Sputnik dos, estrecha y sin ventanas, hace seis décadas, sabían que era la última vez que la verían.

La esperanza era que Laika permaneciera con vida de ocho a diez días, pero en cambio ella murió de un ataque de pánico, sobrecalentamiento y deshidratación después de siete horas.

El satélite que llevaba sus restos se quemó en la atmósfera cinco meses después, el catorce de abril de mil novecientos cincuenta y ocho, sobre el Caribe.

Fuente: BBC

¿Valió la pena sacrificar a un cachorro en esta ardua y poco segura misión?