¿Conoces la historia de la niña que luchó hasta el final para obtener un trasplante de corazón? La madre cuenta la historia que te dejara boca abierta.

Es un testimonio que sin duda alguna te pondrá a pensar en las cosas importantes de la vida.¿Quieres saber de qué se trata? Mira hasta el final…

La mamá de Justina y un testimonio desde el alma

Imagen de lanacion.com.ar

Un nueve de diciembre del dos mil cuatro , Justina llegó al planeta. En el aire se respiraba el esplendor de la primavera; el sol, temperados, relumbraba en un cielo de un azul intensísimo, un cielo que Paola jamás olvidará.

«El diagnóstico de Justina nos partió al medio, tanto a mi marido como a mí», cuenta Paola, «En ese momento estábamos en un chequeo por el tema del soplo y, de repente, nos dieron la noticia de que tenía dilatado el corazón.

Al principio, más allá de que fue devastador, además fue confuso, puesto que debíamos emprender una busca de un profesional que nos acompañe, sin entender bien a qué nos debíamos enfrentar.

Encontramos a la doctora Claudia Cook, con la que nos sentimos muy acompañados durante los doce años.

Ella fue la que nos dio un diagnóstico atinado a sus seis meses de vida. Merodear este camino no fue simple, no solo por los resultados, sino por el hecho de que debimos aprender a convivir con la enfermedad de Justi.

Como todo en la vida, uno se acostumbra, lo transforma en algo rutinario. Y, en esta travesía, nos encontramos con personas que pasan por lo mismo y nos fuimos sintiendo acompañados.

«Conforme iba creciendo, todo salía cada vez mejor. Justi tomaba su medicación desde el año y medio, dos veces por día; una medicación que se fue amoldando conforme la edad, su peso y los resultados de los diferentes estudios.

A mediados de julio del dos mil diecisiete, Justina comenzó a probar mareos fuertes, vómitos y descomposturas.

«Ese día Justina estaba en casa, se sentía mal, como los otros días, y le dije: Justi, te va a venir a buscar papá para hacerte el estudio; vamos a preparar un bolso puesto que existe la posibilidad de que quedes internada.

Y me preguntó: ¿Voy a quedar internada por mucho tiempo? Le aseveré que no, que era hasta el instante en que se estabilice. La verdad es que pensaba que iba a retornar a casa, pero Justina nunca más volvió».

Vía

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