¡Hola amante de las historias! Aquellos a quienes les gusta visitar las ventas de garaje o los mercados de pulgas lo hacen para descubrir objetos únicos que cuentan increíbles historias de sus dueños anteriores. 

A Emil, un tejano de 67 años, también le encanta realizar este tipo de actividades. Pero nunca pensó que comprar un mueble viejo podría ser mucho más que un buen negocio. ¡Quédate hasta el final para que conozcas el desenlace de la historia y No olvides Compartirla con tus amigos!


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Pensó Que Compraba Un Antiguo Mueble, Al Abrirlo Se Llevó Un Gran Sorpresa

Emil fue a esa venta de garaje como muchas otras que había visitado. Esperando comprar algún objeto de valor.

El vendedor, era un hombre que se quería deshacer de muchos de los objetos que tenía en su casa. Entre ellos una antigua cómoda, la cual, estaba en buenas condiciones. Pero en 3 días nadie se la quería comprar.

Emil, al ver el mueble se interesó de inmediato, y como era todo un experto en las compras de este estilo, regateó un poco el precio, para llevárselo a un costo reducido.

Un tesoro oculto

El mobiliario estaba bastante bien cuidado y tenía mármol en la parte superior. Nuestro protagonista, lo compró por $100, que es un buen precio al saber, que estaba hecha de madera y construida a mano.

Al llevar el mueble a casa, he intentar sacarlo del auto, escucharon un sonido metálico en su interior. Aquello era bastante extraño, por lo que planearon abrirlo para averiguarlo. 

Pero todos los cajones estaban vacíos. Finalmente, Emil descubrió una cavidad oculta en una de las gavetas del mueble. Cuando la abrió, encontró monedas, billetes, joyas y documentos.

Como coleccionista, ciertamente sabía que estas cosas eran valiosas. Hizo una estimación aproximada, y el valor en el armario es de unos 120.000 dólares.

Emil llamó inmediatamente al vendedor y le señaló el hallazgo. Y este, no tenía ni idea de que ese tesoro estaba allí.

Cuando el hombre descubrió la pequeña fortuna, ni siquiera pensó en guardarlo para sí mismo, sino que lo devolvió al dueño original.

El vendedor también se sorprendió al ver todo eso. Este guardarropa fue dejado por sus abuelos. Llevaba mucho tiempo en la casa y la familia no sabía que había una rejilla oculta.

Ejemplo de gratitud

Estuvo muy agradecido con Emil y quería darle algo gratis. Pero él dijo que, no quería nada, con el solo hecho de devolverlo era suficiente recompensa para él.

Estos hallazgos ya no son de gran valor económico hoy en día, pero seguramente fue una gran sorpresa encontrarlos en un mueble que se compró a un precio de oferta.

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