¡Hola Amante de las historias! Para nadie es un secreto que cuando los niños pasan mucho tiempo en un mismo espacio, comienzan a ponerse rebeldes… ¿Pero hasta dónde debe llegar la tranquilidad de sus padres?

Conoce la historia que se volvió viral por la actitud de la madre de un niño que decidió gritar demoníacamente durante un vuelo de 8 horas. Vale la pena leerla hasta el final y Compartirla. 

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Niño de 3 años grita «demoníacamente» en un vuelo de 8 horas la reacción de mamá enfurece a internet


La verdad es que no se puede ser agresivo con los niños por cualquier cosa, sin embargo, cuando se están portando mal en público y los padres deciden no hacer nada, la vergüenza la pasan más ellos que el propio niño… 

Recientemente, se dio a conocer el caso de un niño que durante un vuelo de Estados Unidos hacia Alemania, pasó gran parte del tiempo gritando fuertemente y lo más lamentable es que las »palabras de llamado de atención» de su madre parecía ignorarlas… 

El pequeño tiene 5 años y desde el momento que inició su estadía en el avión se notaba incómodo e inquieto, durante la espera para el despegue, pasó bastante tiempo trepándose por asientos de otros pasajeros y aunque a todos les incomodaba, por supuesto nadie fue capaz de decir algo. 

Pero las cosas empeoraron cuando se encontraban en el vuelo en sí… Luego de un par de horas, el pequeño comenzó a gritar desesperadamente.

Los pasajeros no entendían qué le sucedía al niño, lo que sí era cierto es que las intenciones de su madre por calmarlo quizás eran demasiado pasivas. 

»Calma, cariño»

Fue la frase que estuvo repitiendo su madre constantemente mientras el pequeño intensificaba su actitud de molestia. Tras el fracaso por querer calmarlo y no conseguirlo, la madre comenzó a sentir vergüenza porque no sabía qué le sucedía, ni cómo resolverlo.

Los pasajeros más que estar molestos con el niño que »no tiene uso de razón» se enojaron con la madre por abordar la situación tan suavemente. Y por si fuera poco, el pequeño se calmó solo cuando ya estaban a punto de llegar al destino y transcurrieron al menos 8 horas.

Esta historia demuestra que muchas veces tener paciencia con los hijos no es suficiente, para evitarse una vergüenza mayor, es recomendable tener carácter para hacerles saber cuándo están haciendo algo incorrecto, sobre todo en público. 

A continuación puedes ver el vídeo con algunas escenas del momento. 

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ML
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