¡Hola Amante de las historias! Para nadie es un secreto que cuando un animal está enfermo y abandonado, suele sufrir el rechazo de muchas personas y resulta muy complicado que alguien quiera »adoptarlo».

Pero una niña se conmovió al ver a una gatita sufriendo y gracias a su gran corazón, su padre la apoyó para poder recuperarla. Conoce el desenlace de la historia y Compártela con tus amigos.

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Ninguna Persona Se Atrevía A Mirar A Esta Gata – Hasta Que Una Niña De 7 Año Hizo Algo Que Los Dejo A Todos Arrepentidos.

La protagonista peluda de esta historia es una tierna gatita callejera apodada » Gülümser» (que en turco significa: sonrisas). Desde su nacimiento, había estado en las calles de Estambul sufriendo distintos accidentes y enfermedades que habían afectado por mucho su apariencia física.

Por su aspecto, muchas personas la rechazaban y se alejaban de ella sin mostrarle el mínimo gesto de cariño porque según »causaba terror» debido a que su boca estaba deformada, le faltaba una oreja y uno de sus ojos estaba infectado.

Un día como cualquier otro, Gülümser estaba buscando restos de comida en un recipiente de basura y fue entonces cuando una niña de 7 años se le acercó para acariciarla.

La nena al notar que la gatita estaba enferma, se conmovió mucho y convenció a su padre de que la rescataran para poder recuperarla y luego llevarla a casa porque ella deseaba tener una nueva mascota.

Por suerte, el padre de Ahina accedió y la recogieron con sábanas para llevarla a un centro veterinario donde le proporcionaron medicamentos y comida. Además, el hombre también decidió pagar una cirugía reconstructiva necesaria para que Gülümser se recuperara lo mejor posible.

Después de que todo el proceso tuvo resultados positivos, Dominick estaba muy contenta porque iba a poder tener a Gülümser en casa y en la actualidad es una mascota feliz que recibe mucho amor de sus dueños.

Aunque a la gatita aún le falta una oreja, se ve absolutamente radiante y sus llamativos ojos verdes llevan la atención de cualquiera.

A pesar de que los gatos »no son tan cariñosos como los perros» Gülümser acompaña siempre a Dominick en su habitación y seguramente es su muestra de agradecimiento.

Esta hermosa historia de transformación demuestra que siempre hay una solución antes de tratar mal a algún animalito por su apariencia física. Ellos también merecen cariño y vale la pena compartir estos casos para que crear conciencia e incentivar a las personas al rescate de los animales en situación de calle.

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ML

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