¡Hola amigos! después de que veas lo que esta mujer hizo y lo que sucedió, te llevaras una gran lección de vida. Una mujer ofendió a un empleado con síndrome de down en una tienda y no la atendieron por haber ofendido y discriminado a esta persona.

La buena noticia es que después de que hayas terminado de ver ésto sabrás que hay que tratar con respeto a los demás sin saber cuáles es su condición, ésto si no quieres que te suceda lo mismo. ¿Quieres saber más al respecto? Entonces quédate con nosotros y no olvides contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂

Lo llamó “Mongolo”.

Una joven estudiante acostumbraba a ir de forma regular a una tienda de comibles que estaba cerca de su vivienda, en la que trabajaba un joven con síndrome de Down.

Él se ocupaba de empacar las compras de los clientes del servicio del establecimiento, un día la mujer fue testigo de un acontecimiento muy discriminatorio.

Me hallaba en la tienda a la que voy continuamente, justo en la caja. Hay un empleado que se hace cargo de empaquetar las compras y se trata de un chaval muy afable y agradable que tiene una discapacidad mental.

El siempre y en todo momento empaca mis compras con mucho cuidado. Ese día debí presenciar una escena desapacible, la cual voy a narrar:

Chico:¿Quiere esta?” (Agarra una de mis bolsas de tela, pero veo que tiene un agujero).

Yo:No por favor, mejor otra. Gracias.”

Mujer de detrás:¡Dios! ¡Dense prisa!”

Yo:Apenas acabo de pagar, lo hace bien.

Mujer de detrás:Oh, ¿así que tú también eres lenta como él? Dios, toda la gente especial como ustedes deberían dejar de molestar a la gente normal.

Chico: *con aire ofendido* “Señora, ella no es ‘no lista’. Ella va a la universidad.” *Señala al logo de la universidad de mi suéter*. “Ella es realmente lista.

Yo:Y este chico señora, es el mejor empacador de aquí. No solamente es muy cuidadoso, sino que hace su trabajo muy bien y eso es importante al momento de comprar comida.

(Él termina de empacar mi compra. Sabe de que regresaré a la residencia y me ayuda a colocarme las bolsas en el hombro).

Mujer de detrás:Bueno, no te ayudará también ahora a llevarlas al coche¿no? Vaya delincuente. ¡Quiero ver al encargado!

Yo:Señora yo ya me marcho. ¿Quiere usted realmente llamar al encargado de la tienda por una cosa que yo le he pedido miles de veces que haga?

Chico: *me dice a mí* “¡Que tenga un buen día!

Mujer de detrás: “¡Mongolo!”

Luego de esta escena la mujer el joven no dijo más nada, y esperó pacientemente a que llegara la mujer. Cuando estuvo ahí le dijo que no la podía atender por haber discriminado a una persona con una condición.

La mujer realizó un gran escándalo y golpeó una estantería de la rabia, No le quedó otra que irse.

Fuente: misremedios

El joven le dio una gran lección a esta terrible persona. ¡No debemos discriminar a las personas!