Las madres siempre quieren y saben qué es lo mejor para sus hijos. Pero, ¿por qué nos cuesta tanto escucharlas? Al finalizar esta historia, cambiarás de parecer.

Cuando la madre de Michel Clarke, Shani Clarke, vio a su hijo limpiando su camioneta se sorprendió por la gran cantidad de latas de bebidas energéticas.

Como una madre preocupada, Shani le dijo: “Espero que no estés bebiendo demasiadas de ellas a la vez”, pero Michel simplemente la ignoró y ese fue el fin de la conversación. Esto sucedió en enero de 2014.

Semanas después, el hombre de 35 años sufrió un ataque cardíaco mientras conducía su camioneta. La autopsia reveló que el ataque fue causado por una intoxicación de cafeína.

“No te puedo decir el dolor que sentí en ese instante, mi corazón se cayó al suelo y lloré y lloré”, escribió Shani Clarke en Facebook.

Luego de la muerte de Michel y con la autopsia realizada, esta madre empezó a entender muchas cosas. Por ejemplo, justo antes de morir, su hijo se había quejado de indigestión. “El forense dijo que la indigestión podría haberse confundido con un pequeño ataque cardíaco”, dijo la madre.

Además, Shani comprendió la adicción que tenía su hijo a las bebidas energéticas. Michel consumía cuatro paquetes de Mother al día, y cada lata contiene 160 miligramos de cafeína, aunado a las varias tazas de café que bebía al llegar a la casa.

Después de la repentina muerte de su hijo, Shani creó un grupo de Facebook llamado Caffeine Taxicit y Death Awareness, donde los miembros discuten su adicción a la cafeína y cómo pueden crear conciencia en la sociedad sobre este problema.

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