¿Conoces al doctor que logró realizar más de cincuenta trasplantes a los niños? Pues si no tienes ni idea de quien hablo, hoy te contaré sobre el doctor Horacio Vogelfang y su increíble labor por cambiarle la vida a un sin fin de chicos.

Después de que hayas terminado de ver la historia de este hombre seguramente te sentirás motivado a realizar las cosas cada día mejor de lo que ya lo haces. Si te ha parecido útil e interesante no olvides darle like y contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂

Un gran doctor.

Florencia Cosin

Cuando tenía cuatro años, la poliomielitis marcó por siempre su vida. Pasó por múltiples cirugías, precisa desde ese momento un bastón para pasear, mas lejos de ser un obstáculo, fue un punto de inicio para producir retos.

Y seguramente, este hecho tuvo mucho que ver con la vocación de Horacio Vogelfang por salvar a pequeños que sufren enfermedades del corazón. A los sesenta y cinco años, la suya es una historia de grandes y sigilosas hazañas.

Sus pacientes y colegas lo describen como a un guerrero de ambo y barbijo, preparado para hacer galopar el corazón de cada chiquito que llega con una deficiencia cardiaca a su quirófano. Pero Vogelfang es un hombre más bien tímido.

Solicita que por favor nombremos a todos, incluida Marita, la secretaria que puede hacer más de treinta llamadas en una mañana a fin de que un trasplante sea triunfante.

De alguna manera le semeja injusto que este reconocimiento sea personal, por el hecho de que sin titubear un segundo, asevera que es un logro colectivo de todo el equipo de trasplante.

Cuando llega el corazón para el trasplante, hay que sacar el corazón enfermo más el artificial. Es una cirugía que complica todavía más el trasplante.

Se deben ir «desvistiendo» las unas partes del corazón unidas al artificial, por el hecho de que hay que dejar ciertas partes para coser el nuevo corazón, y está todo muy cicatrizado, muy pegado.

¿Corazón artificial?

Se implantan cánulas en el corazón enfermo y en las arterias que salen del corazón. Estas cánulas se conectan a un aparato que sustituye la parte mecánica del órgano.

Se produce un vacío que absorbe la sangre que llega al corazón y con un impulso la lleva a las arterias a las que en estado normal el corazón manda la sangre.

La población de pacientes del Garrahan es muy particular explica Vogelfang, en tanto que los chicos que van a trasplante acostumbran a ser pequeñísimos en edad y en peso. Esto suele complicar más las cosas ya que las posibilidades de donantes suelen ser bajas.

Sin embargo el doctor Horacio y todo su equipo trabaja arduamente y con un alto grado de profesionalidad para salvar las vidas de estos pequeños.

Fuente: lanacion

Este hombre es la inspiración de muchos médicos y pacientes, ya que ha logrado superar cada dificultad que se le presenta de manera continua.