Diariamente deberíamos agradecerle a la vida por pequeños detalles como el poder ver, caminar y escuchar. Hoy conocerás la conmovedora historia de Nicole.

Esta pequeña solo tenía un rayo de esperanza para poder ver, pues era ciega. Nicole tenía la presión de sus ojos muy elevada, en 50, cuando lo normal en los niños es de 10 a 20.

Los doctores luego de examinarla, se percataron de que se trataba de un caso muy grave de ceguera.

Además, su presión alta está afectando poco a poco su audición, debido a la acumulación de líquido en el conducto auditivo externo.

Para fortuna de Nicole, existía la posibilidad de recuperar la vista. Con la ayuda económica de personas desconocidas, la niña fue sometida a una operación, logrando que la presión de sus ojos bajara a 12.

Pero algo más sucedió…

Después de retirar los vendajes de la cirugía, Nicole pudo ver por primera vez el rostro de su madre. La pequeña sonrió y tocó con su manita el rostro de su conmovida madre.

Uno de los médicos que presenció este inmemorable momento comentó que: “ella reconoció inmediatamente de que se trataba de su madre”.

Aunque Nicole debe someterse a más operaciones, hoy se siente agradecida por tener una vida llena de luz y colores.

Te invitamos a agradecer los pequeños regalos de la vida y a compartir esta historia con tus seres queridos.