¿Conoces la historia del jugador de rugby que le detectaron un tumor? El valor con que enfrentó esta situación y el deseo de superarlo es admirable. No te pierdas esta historia que se convertirá en tu inspiración.

Este hombre no dudo un segundo en su capacidad para vencer las adversidades. Tienes que conocer su historia.¿Quieres saber de qué se trata? Mira hasta el final…

Le detectaron un tumor maligno y ante cada diagnóstico malo se repetía: «voy a recuperarme»

Imagen de lanacion.com.ar

Hacía múltiples meses venía lidiando con una molestia en el glúteo y pierna derechos que lo tenía bastante preocupado.

Había dejado poco a poco de jugar al rugby en primera, adiestraba únicamente un día de la semana (de los 3 encuentros grupales que tenía su equipo) y hacía boxeo.

«Tenía cierta inquietud por el hecho de que era demasiado particular el dolor. Era tal y como si me quemasen con una plancha de adentro para afuera, algo bastante difícil de explicar.

Pensaba de todas y cada una formas que era una hernia de disco o bien algo similar y me la soportaba.

Recuerdo de estar en la motocicleta y solicitaba por favor que el semáforo se pusiese en colorado para poder frenar y pararme por el hecho de que sentado era una molestia inaguantable en ocasiones.

Hasta llegué a meditar de vez en cuando que la motocicleta recalentaba y me quemaba», recuerda con detalle. Asimismo tenía inconvenientes para mear y defecar:

Le costaba más asimismo hubo días en los que se despertaba y descubre que se había hecho encima. Entonces le señalaron hacerse una resonancia de espalda entera para investigar qué era lo que pasaba.

» Vi la resonancia, acercate al centro de salud de este modo charlamos, recuerdo que me escribió y bromeando le aclaré que no me hiciese ir hasta Almagro y que no jugase al doctor conmigo.

Insistió, más le proseguía diciendo que tenía boxeo que no iba a ir, hasta el momento en que me llamó. Me afirmó sencillamente que tenía un tumor. Mi reacción fue: ¿un tumor? ¿y es grande?

Sí. Venite que lo vemos, me afirmó Fer. Aguardé media hora, que era lo que me faltaba para irme del trabajo, no le afirmé a absolutamente nadie, saludé y me fui al centro de salud», cuenta Tomás.

La vida es bastante difícil y cada quien carga sus inconvenientes o bien sus cumbres, como afirma Roberto Canesa. 

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