¿Algunas vez imaginaste ver a un latino impartiendo clases en Japón? ¡De seguro que no fue así! Pues en esta oportunidad te contaremos la historia de un joven Mexicano llamado Azael May, el cual será futuro profesor en la ciudad de Tokio.

La buena noticia es que cuando hayas terminado de ver esto, entenderás que no hay fronteras que separan los sueños siempre y cuando estés dispuesto a luchar por alcanzarlo. ¿Quieres saber de qué se trata? Mira hasta el final… y no olvides contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂 

Futuro profesor en Tokio.

A los catorce años, dejó la casa de sus papás, en Huajuapan de León, Oaxaca, para vivir y estudiar en la preparatoria de Chapingo así como David, su hermano gemelo.

Desde el instante en que ingresó a esta academia su vida cambió, puesto que merced al sistema de becas de la universidad que incluye nutrición.

Colegiatura y un importe mensual por alojamiento, pudo finalizar sus estudios a pesar de que el panorama era bastante difícil con cuatro hermanos.

«Haber ingresado a Chapingo fue un factor muy importante para desarrollarme tanto académica como personalmente:

Me ayudó a formar mi carácter y me proporcionó las herramientas para crecer no sólo en la carrera, sino también en el aprendizaje de idiomas, en los deportes “tae kwon do y basquetbol”, así como en brindarme la oportunidad de seguir estudiando», dice.

May estudió inglés formalmente hasta la prepa, y en la universidad cursó seis semestres de nipón.

En dos mil cinco, a lo largo del último año de la carrera, hizo una estancia preprofesional en NODAI, y en dos mil diez retornó a la capital nipona a estudiar sus postgrados, becado por el Gobierno japonés.

“El reto más grande es el idioma y la cultura japonés, acoplarse a una sociedad que difiere mucho de la de México. Aún batallo con el idioma, aunque he mejorado desde que empecé a trabajar, porque mis estudios de posgrado fueron en inglés.”

Aparte de trabajar en el país nipón como estudioso en NODAI, Azael regula Re-Ideando el país nipón, un programa gubernativo que busca estrechar los nudos de colaboración académica entre la corporación japonesa y diferentes universidades sudamericanas.

El joven agrónomo cuenta que ha tenido una vida de sacrificios al estar lejos de su familia, más asimismo ha sido de satisfacciones, en tanto que en el país nipón conoció a su esposa con quien tiene un hijo.

Pese al éxito profesional que rodea a Azael, no descarta volver a México en el dos mil veinte, cuando concluya su estancia, y cooperar en la capacitación de más ingenieros agrónomos de Chapingo.

Fuente: argumentopolitico

Las oportunidades que las vida nos da hay que saber aprovecharlas, para sacar absolutamente lo mejor de ellas, y esto fue lo que este joven decidió hacer.