¡Hola Amante de las historias! Es una realidad que en los colegios brindan toda la formación académica pero los buenos valores y los sentimientos de los niños y jóvenes se forjan directamente en el hogar…

Además, también es cierto que las personas bondadosas lo demuestran desde que comienzan a tener uso de razón ¡Quédate hasta el final para que conozcas el desenlace de una tierna historia y No dudes en Compartirla con tus amigos!

[showhide more_text=»Clic Aquí Para Seguir Leyendo» less_text=»Mostrar Menos…»]

¡Este niño le pedía dos almuerzos a su madre, luego ella supo el por qué y no pudo evitar llorar!

Una mañana, Jossete Duran se encontraba preparando el almuerzo de su hijo Dylan de 7 años. Mientras ella cocinaba, Dylan le dijo que si podía preparar dos almuerzos para él llevarse…

En ese momento ella pensó a primera instancia que »quizás no se estaba saciando con las cantidades de comida que le colocaba», pero luego bastaron algunas pocas preguntas para que ella confirmara que Dylan estaba llevándole almuerzo a un compañero.

Al parecer, el otro niño de la misma edad de Dylan vivía con su madre soltera que acababa de perder el trabajo. En consecuencia, ese niño solo comía una fruta en su estadía en el colegio y eso entristecía a Dylan que era su amigo.

Cuando Josette se enteró de toda la situación no pudo evitar conmoverse porque ella también vivió momentos duros cuando su hijo estaba más pequeño. A partir del momento que se enteró de lo que sucedía, preparó el segundo almuerzo y le dijo a Dylan que lo haría el tiempo que fuese necesario.

Un buen día, Josette recibió una carta del director del colegio de los niños solicitando su asistencia en el lugar. Cuando ella fue, se encontró con la madre del compañero de Dylan (al que ella estuvo dándole el almuerzo durante varios días).

La mujer quería agradecerle personalmente todo lo que había hecho por su hijo y como había conseguido trabajo, le llevó 200 dólares para solventar los gastos que Josette había hecho.

Totalmente encantada y agradecida con la buena actitud de la mujer, Josette le dijo que no era necesario que le pagara absolutamente nada de lo que había hecho y que por lo contrario, le satisfacía ayudar a alguien que Dylan apreciaba.

Ese día, ambas representantes llegaron al acuerdo de hacer una recolecta de dinero para ayudar a otros niños del colegio que no tenían dinero para costear la comida y la actividad se llevó a cabo en los días siguientes, fue un éxito.

Después de esta serie de acontecimientos, Dylan quedó reconocido como un niño excepcional y con un corazón de oro. Un reflejo claro de la crianza de su buena madre.

¡Definitivamente es hermoso enterarse de que aún existen personas tan buenas como este jovencito que tuvo el incentivo de ayudar a alguien más sin que se lo pidieran!
Estas actitudes solo son reflejo de una crianza llena de empatía hacia el prójimo y vale la pena compartir estas historias para que cada vez estas acciones se hagan más comunes y la sociedad se convierta en algo mejor.

Gracias por visitarnos 🙂

Te invito a SUSCRIBIRTE En nuestro canal de YouTube HAZ CLIC AQUÍ Recuerda que cada día compartimos nuevas cosas, no te pierdas nada.

Y si nunca comentas, solo regálanos un Hola 🙂 y sabremos que nos lees. Además si te gustó lo que viste COMPÁRTELO…

ML

[/showhide]