¡Hola amantes de las historias! Hoy conocerás el conmovedor momento que vivió una pareja el día de su boda… ¡No podrás creerlo! Quédate hasta el final.

Liz y Scott se conocieron a través de la aplicación Tinder. Ambos quedaron cautivados con el perfil del otro, así que concretaron una cita.

El día en que se conocieron, Scott la llevó a cenar a un local de burritos, pero en el lugar había mucho ruido.

Liz notó que el hombre no se incomodaba por el gran alboroto, algo que llamó realmente su atención, confirmando lo que se había enterado antes de ir al encuentro.

Scott era jugador de los Australian Deaf Wallabies, un equipo de rugby para sordos y personas con problemas de audición.

Pero este detalle solo consolidó aún más la relación, pues dieciocho meses después estaban comprometidos.

El tan esperado día de la boda llegó, y Liz era llevada al altar por su hijo de 16 años, Dominic. Los asistentes estallaron en aplausos al ver a la hermosa novia junto a su hijo. ¡Hasta que algo hizo que el ambiente cambiara!

Liz, de 41 años, susurró algo a su hijo, miró fijamente a Scott y de la nada dejó de caminar hacia el altar de forma repentina.

Todos en el salón se quedaron sorprendidos, ya que no entendían lo que ocurría, incluyendo el novio.

Lo que nadie sabía era que la novia tenía preparado una sorpresa muy especial para su futuro esposo.

Durante los preparativos de la boda, Liz decidió aprender el lenguaje de seña, y sorprender a Scott, pues ella asegura que él alegra sus días y la hace sentir escuchada, aunque sea sordo.

Luego de que los 45 invitados y el novio se quedaran congelados, la mujer se alejó de su hijo y comenzó a entonar la canción “A Thousand Years, de Christina Perri, en lenguaje de señas.

Fue en ese instante cuando Scott no pudo aguantar más y rompió en lágrimas. Aunque el silencio reinaba en el lugar, Scott fue capaz de escuchar cada una de las palabras que Liz le decía.

Incluso, todos los presentes sintieron la canción y aplaudieron con gran emoción.

Al terminar la canción, Liz corrió hacia Scott y lo abrazó fuertemente. Él no podía creer que ella se hubiese dedicado para aprender el lenguaje de signos, pues es algo que toma mucho tiempo.

Y a ti, ¿qué te ha parecido esta historia? Si te ha gustado déjanos tus comentarios y comparte con tus amigos.