¡Hola! La historia de hoy te inspirará y motivará por completo, sobretodo si eres mujer o fiel defensor de todo lo que las mujeres pueden lograr.

Se trata de un par de hermanas en Argentina que han decidido nada más y nada menos que contruir su propia casa. ¡Sí, así cómo lo estás viendo!

Sin duda quedarás maravillado de tan maratónica labor y los resultados que han tenido.

¿Quieres conocer todos los detalles? Mira hasta el final … y no olvides contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂

Las antiprincesas que aprendieron a construir su propia casa

El ahínco de 2 hermanas: Aprendieron albañilería para edificar su casa

Judith y Fanny contaron a Elonce TV que las enseñanzas de su padre las impulsó a aprender albañilería para edificar su casa. «Uno aprende las cosas que desea hacer», señalaron al identificarse como «anti-princesas»

Judith Báez tiene veintiocho años y es madre de 2 niñas. Desde hace 3 meses, al lado de su hermana Fanny, edifica su casa de 100m² en Argentina.

La joven cuenta con el apoyo de la familia e incluso de la abuela de su pareja se su suma a las tareas. El sueño de Judith es el de inspirar a otras mujeres y proyecta conformar una cooperativa de trabajo para enseñarles albañilería.

Los fines de semana, van a la obra con toda la familia, y los días sábados, se reúnen las mujeres, hasta la abuela del marido de Judith asiste a la obra.

«El asado y la cerveza no pueden faltar, sobre todo los fines de semana cuando viene toda la familia», recalcó Fabián, padre de Judith y Fanny, quien les enseñó albañilería y ahora inspecciona la obra.

El hombre afirmó sentirse «orgulloso de sus hijas» y bregó a fin de que «todo salga bien».

«Mi papá es el que nos enseñó a todas y cada una», se confiesa Judith.

El reto de aprender albañilería

Las hermanas debieron, desde conocer los materiales y aprender para qué vale cada uno de ellos, hasta ir a adquirirlos a un corralón. «Ahora somos unas especialistas en pegar ladrillos», se complació la joven obrero.

«Comenzamos con Procrear en dos mil dieciseis mas con el cambio del gobierno, presentamos una prórroga, quedamos fuera del programa y decidimos arrancar por nuestros medios», recordó la joven.

«Hace 4 meses me quedé sin trabajo y ahí fue cuando opté por tomar las bridas, por el hecho de que no teníamos los recursos para pagarle a un constructor.

«Nos costó mucho, sobre todo los cimientos, estuvimos prácticamente un año sin poder salir de ahí, y el día que pegamos los 3 primeros ladrillos estábamos más que felices por el hecho de que ahí arrancó todo», confesó.

«Cuando empezamos, consideramos que en 3 meses nos mudábamos. Mas nos dimos cuenta que no se podía por la plata, la mano de obra, por el hecho de que por ahí todos no pueden, y el tiempo asimismo te tira cara atrás.

Fuente: elonce

Lo más inspirador de todo es que el proyecto de Judhit es el de empezar una cooperativa de trabajo para enseñarles albañilería a otras mujeres.