¿Has oído la increíble historia de Itala Mela? Una atea que se vuelve mística y que ahora tiene como lema “Señor, te seguiré hasta en la oscuridad, hasta la muerte”

Itala Mela nació en mil novecientos cuatro y fue criada principalmente por sus abuelos católicos, aunque sus padres eran ateos. Quédate con nosotros hasta el final…

Después de su muerte, nada.

Sus abuelos la ayudaron a prepararse para realizar su Primera Comunión y Confirmación, pero un terrible acontecimiento cambió por completo su percepción de Dios.

La muerte de su hermano de nueve años, cuando ella apenas tenía quince, le dejó un profundo dolor y vacío, sentimiento que describió con la frase: “Después de su muerte, nada”.

Su incredulidad perduró varios años hasta que a sus dieciocho años tuvo una experiencia espiritual, casualmente, el día de la Inmaculada Concepción, y así restablece su fe: “Señor, te seguiré hasta en la oscuridad, hasta la muerte”.

Se convirtió en miembro de la Federación de Universitarios Católicos Italianos y estudió en la Universidad de Génova. Durante las reuniones conoció a Giovanni Battista Montini, que más tarde se convertiría en el papa Pablo VI. Sin duda, Montini dejó una huella en Mela.

A medida de que ella evolucionaba espiritualmente, tuvo otra experiencia que describió como “un rayo brillante de luz dirigido desde el tabernáculo hasta su corazón”. Ella escribió sobre esto:

“La voluntad de Cristo, que siento en las profundidades de mi alma, es arrastrarme, sumergirme con Él en los abismos de la Santa Trinidad. Es inútil buscar otros caminos: esto es lo que Él ha escogido para mi santificación”.

Itala intentó entrar en un convento benedictino, pero su salud no se lo permitió. En su lugar, se convirtió en Oblata benedictina y se consagró a la Santísima Trinidad.

Ella continuó teniendo visiones espirituales por lo que compuso muchos escritos profundos. Incluso, propuso al papa Pío XII un memorial especial a María de la Trinidad, cosa que el Papa aprobó en mil novecientos cuarenta y uno.

Ella continuó teniendo visiones espirituales por lo que compuso muchos escritos profundos. Incluso, propuso al papa Pío XII un memorial especial a María de la Trinidad, cosa que el Papa aprobó en mil novecientos cuarenta y uno.

Itala Mela falleció en mil novecientos cincuenta y siete con tan solo cincuenta y dos años, y fue proclamada beata después de haberse proclamado atea durante su juventud.

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