¿Conoces a la joven científica que con un doctorado le toca vivir de donaciones? Es realmente sorprendente que personas tan preparadas no pueden depender económicamente de si mismos.

No te pierdas los detalles de esta historia que sin duda alguna te hará reflexionar. Así que presta mucha atención.¿Quieres saber de qué se trata? Mira hasta el final…

Hago doctorado y vivo de donación

Imagen de bbc.com

En el caso de Angélica Samer, doctorado en biología, está eludiendo ir a la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), donde estudia, para ahorrar dieciséis dólares del pasaje de buses.

Ellas se encuentran entre los siete mil becarios de iniciación científica y postgrado de Fapemig (Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de Minas Gerais).

Percibir dos mil dólares mensuales para generar sus investigaciones, más los incesantes retrasos de pago de la ayuda crean contrariedades que no imaginaban pasar en esa fase de la vida académica.

La académica empezó a percibir la ayuda de Fapemig en dos mil dieciseis, cuando empezó el doctorado en sicología en la UFMG. Ella y otros estudiantes de universidades públicas de Minas cuentan historias similares:

Hasta mediados de dos mil dieciséis, las becas de iniciación científica, maestría y doctorado eran pagadas al día.

Entonces empezaron a llegar poquitos días tras el plazo la fecha oficial de pago llegó a ser postergada para evitar retrasos. Desde octubre del año pasado, la situación empeoró: las bolsas pasaron a retrasarse durante más de un mes.

Las de enero de dos mil dieciocho solo se pagaron a mediados de marzo y las ayudas de febrero todavía no cayeron.

Estas becas son del tipo «dedicación exclusiva». Para lograrla, el estudiante firma un contrato comprometiéndose a no tener otra actividad retribuida que no sea la investigación debe dedicar cuarenta horas por semanas a la academia.

En el caso de incumplimiento y logre un trabajo, por poner un ejemplo, el becario pierde de forma automática el beneficio y puede tener que devolver todo el dinero que recibió, a través de proceso. 

Leticia es uno de esos casos. No puede trabajar hasta concluir su doctorado. El inconveniente es que la bolsa ha retrasado poco a poco más  ha dejado de adquirir los libros que necesita.

«Soy una persona pobre, debo adquirir comida, pagar alquiler, adquirir los libros, de qué manera haré eso si la bolsa no es pagada?», Afirma , que se mudó a Belo Horizonte para recorrer carrera académica.

Sin el pago, las cuentas se amontonaron y el talón singular pasó a cobrar los intereses.

Vía 

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