¡Hola amantes de las historias! Vivimos en una era en donde al parecer la privacidad se volvió un mito, y es que, por culpa de las redes sociales, la vida de cada individuo se ha vuelto una ventana abierta.

En donde un día podrías ser feliz publicando un viaje a la playa, y al otro terminas dejando tu moral y reputación por el suelo, por querer tener un poco más de “popularidad” en dichas redes.