¡Hola! Bienvenido a una nueva historia, en este caso te contaremos cómo un anciano que protegió su vida y la de su esposa durante un atraco a su casa debe pagar condena en una prisión.

Te aseguro que quedarás impactado al ver cómo actúa la justicia en algunos casos.  ¿Quieres conocer los detalles? … Mira hasta el final y no olvides contarnos tu opinión en los comentarios. 🙂

Actuó en defensa propia, pero debe pagar condena

El hombre de ochenta y tres años que mató de un disparo al ladrón que entró a su casa en  Tenerife en dos mil quince y hirió y torturó a su esposa, ha sido condenado a un par de años y medio de prisión por un delito de homicidio.

Con la eximente incompleta de lícita defensa. Además de ésto, va a deber abonar veinte mil euros a la madre del fallecido.

Jacinto Siverio fue considerado culpable al estimar que si bien actuó en defensa propia y la de su familia, tenía otras opciones alternativas para resguardar su integridad física y la de su esposa sin matar al asaltante.

El hombre asimismo ha sido condenado a indemnizar con veinte mil euros a la madre del fallecido.

Los hechos sucedieron en la noche del 1 de marzo de dos mil quince cuando 2 hombres entraron a hurtar en la finca de Jacinto, que contaba por ese entonces con ochenta años, disfrazados con máscaras y armados con un formón y una pistola, que era simulada.

Tras franquear el muro exterior, afirma el fallo, entraron en una edificación aneja, en la que se hallaba, obligándole a abrir la puerta de acceso al domicilio.

Mientras que los asaltantes demandaban la entrega de dinero en efectivo, narra el fallo, Siverio se dirigió al dormitorio para sacar de una caja cerrada con llave depositada en un guardarropa un revólver marca Ruby del calibre treinta y ocho.

Todavía pudo trasladarse herido hasta el patio trasero de la residencia, donde se cayó, falleciendo a consecuencia de un ‘shock’ hipovolémico.

La Fiscalía y la defensa van a recurrir

La sentencia especifica que en el trascurso del ataque, Jacinto fue encañonado en la sien con una pistola simulada y le golpearon, con lo que padeció diferentes eritemas y heridas contusas, y además, los asaltantes hirieron a su mujer.

Como consecuencia de ello padeció múltiples hematomas y desgastes en la rodilla derecha y en el tercio distal de la zona pretibial izquierda más fractura alejada completa del hueso ganchoso carpiano.

Le quedaron como secuelas trastorno de agobio postraumático, aparte de un perjuicio estético ligero en la mano, secuelas en extremidad superior y cintura escapular y artrosis postraumática.

Contra la sentencia cabe recurso frente al Tribunal Superior de Justicia de Canarias y el Tribunal Supremo, medida que han anunciado tanto la defensa como la Fiscalía Provincial.

Fuente: lasexta

¿Estás de acuerdo con la decisión de la Fiscalía? ¿Que hubieses hecho tú en su lugar?